Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable

9 ene. 2018

Evolución de la comida procesada y los azúcares añadidos en España

No es habitual encontrar estudios epidemiológicos interesantes sobre nuestro país. Los grandes trabajos de este tipo casi siempre llegan de Estados Unidos y los investigadores españoles últimamente no andan sobrados de recursos ni de iniciativas para poder trabajar. Esto provoca que gran parte de la realidad alimentaria la interpretemos en base a información obtenida a muchos kilómetros de distancia.

Por eso se agradece especialmente la reciente publicación de "Added sugars and ultra-processed foods in Spanish households (1990–2010)" (2017), un estudio con una muestra significativa (más de 20.000 hogares que son encuestados por el INE) y sobre un periodo de tiempo importante (tres décadas, de 1999 a 2010). Además,  me parece que tiene un interés añadido porque se ha centrado en la obtención de dos datos de especial relevancia para la obesidad: el consumo de azúcares añadidos por un lado y el nivel de procesamiento de la comida por otro. Este segundo dato es especialmente novedoso y se ha calculado siguiendo las directrices de la clasificación NOVA, de la que hablé en este post anterior.

El estudio incluye un gráfico final que resume bastante bien los resultados finales y que he redibujado en color, para una mejor visualización:



Como pueden observar, los azúcares añadidos han aumentado de un 8,4 a un 13%, es decir, en más de un 50%. Por su parte, los alimentos ultraprocesados han pasado de aportar algo más de una décima parte de las calorías de la dieta a casi un tercio. Mientras que los no procesados se han reducido, de algo más del 60% de la energía a poco más del 40%. Y recuerden que el dato más reciente es del año 2010, por lo que es esperable que en la actualidad los resultados sean aún peores si la tendencia se ha mantenido.

Si tienen curiosidad por conocer con más detalle el consumo actual de los diferentes tipos de alimentos en concreto, el trabajo también incluye una lista bastante detallada con los últimos datos, los del año 2010. Aquí tienen los más interesantes:


Si se fijan en la aportación calórica de cada uno, comprobarán que los aceites vegetales, los productos de panadería y la carne, por ese orden, son los alimentos que aportan más cantidad. Seguidos de la leche, la fruta y los cereales.

¿Se han llevado alguna sorpresa? ¿O era más o menos lo que esperaban? A mi me llama la atención que simplemente eliminando de la dieta la primera media docena de alimentos ultraprocesados, reduciríamos nuestra ingesta calórica en una cuarta parte.

Por cierto, si desean profundizar en el tema y en la relación entre el consumo de alimentos ultraprocesados y la obesidad, les recomiendo leer "La guerra contra el sobrepeso", ya que es una de las temáticas principales del libro.

8 comentarios:

  1. Una duda, que ojalá me la podais responder. A mi hijo de año y medio le pirran las pasas. Leo en la etiqueta que entre sus ingredientes no se encuentra el azúcar, así que no le añaden, pero en la información nutricional pone que tiene un contenido en azúcares de 60 gr. sobre 100. ¿Esos azúcares no añadidos son igual de perjudiciales que los añadidos? ¿Es desaconsejable ese alimento? (aunque se las demos como le podríamos dar un trozo de pan, como entretenimiento, no sustituye a ninguna comida)

    Gracias

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    1. Hola. Desde mi escaso conocimiento ese azucar no se considera añadido... Es el azúcar propio de la fruta lo que ocurre es que como ha perdido gran cantidad de agua está más concentrado. Creo que se trata de un alimento muy saludable aunque deberás considerar el riesgo de atragantamiento en un niño tan pequeño.

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    2. Gracias, se las doy por mitades, así quedan pequeñas.

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  2. La ingesta calorica es una forma muy superficial de medir de manera cientifica su impacto sobre la obesidad. Hay que tener en cuenta que los carbohidratos simples (los llamados 'azucares'), no sacian. Mientras que los lipidos (grasas y aceites) y las proteinas si lo hacen.

    El sistema de medicion de calorias es un sistema que para tener una referencia superficial esta bien, pero es un sistema completamente desfasado. O dicho de otra manera; se han hecho multiples experimentos donde realizando una ingesta calorica identica pero con distintas proporciones de carbohidratos, lipidos y proteinas engordan de manera distinta. Probado queda que si se aumenta la parte de la ingesta es mediante carbohidratos simples (o azucares) se engorda mas que aumentando la ingesta de lipidos o proteinas (aun tomando las mismas cantidades).

    El metabolismo y la absorcion de alimentos, es muy distinta segun las proporciones y el tipo de ingesta. Por eso no solo hay que mirar las calorias. Un ejemplo simple es si te tomas un chuleton, ya no comes en todo el dia y te sientes saciado; mientras te puedes comer tabletas de chocolate (con niveles de azucar del 60 o 70%), siguiendo teniendo casi la misma hambre. El cuerpo tambien reacciona de forma distinta, manteniendote mas cansado por el pico de insulina, dopamina y adrenalina. Asi como la conversion de azucares en lipidos para un mejor almacenamiento. Comiendote un kilo de naranjas te sacias (por la fibra), comiendo la misma cantidad calorica en chocolatinas no.

    Sin duda, los azucares (o carbohidratos simples) es la lacra que genera la obesidad. Ademas de una dependencia y un estres en el cerebro brutal.

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  3. El problema son los azúcares añadidos, los presentes naturalmente no representan ningún problema mientras te comas el alimento íntegro, es decir, el azúcar de la fruta no es problema si te comes la fruta entera, si te tomas un zumo, estás prescindiendo de la fibra y es peor porque estarías consumiendo azúcares libres.

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  4. Hola Víctor. Si en los ingredientes pone pasas, pues son pasas. No lleva azúcares añadidos y entiendo que ese porcentaje de azúcar que presenta es el de la propia fruta, aunque al estar deshidratado el azúcar está más concentrado. Yo no me preocuparía por eso. ;-)

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  5. Pues yo, respondiendo a Víctor, siento discrepar de todos vosotros. El problema no es sólo el azúcar añadido, que desde luego es un gran problema, pero si de 100 gramos de pasas 60 gr. son azúcar, sigue siendo un problema y no pequeño, dada la elevación que hace del nivel glucémico y la la respuesta insulínica que provoca. Espero que el propio Luis Jiménez pueda responderle a Victor, porque sin duda será una respuesta de autoridad, que le dará la suficiente confianza, pero tanto las pasas, como los orejones y otras frutas desecadas entiendo que no son en absoluto recomendables, mucho menos para un niño

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  6. Hola a todos.

    Las frutas desecadas no son más que frutas a las que se les ha quitado el agua. Este proceso significa que mantienen gran cantidad de nutrientes beneficiosos, pero también que el % de azúcar por unidad de peso aumenta considerablemente.

    Lo cierto es que no hay demasiado estudios específicos sobre este tipo de alimentos.
    Estas son las revisiones más recientes:
    Diabetes y salud metabólica:
    https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5537788/
    Salud ósea:
    https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5409740/
    Salud cardiovascular:
    https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4779204/
    Salud en general:
    http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/ptr.5581/abstract

    De todas ellas se puede concluir que no parece haber evidencias de que las frutas desecadas sean negativas para la salud, más bien al contrario. Aunque en todas se destaca la escasez de estudios rigurosos.

    Respecto a su elevado contenido de azúcar, se me ocurre que se podría vigilar si se pudiera estar acostumbrando en exceso al sabor dulce. Si no pide muchos alimentos con este sabor y come el resto de alimentos variados y con normalidad, yo no veo haber razones para preocuparse.

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