Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable

17 oct. 2017

Colesterol LDL oxidado y enfermedad cardiovascular

Tal y como expliqué en el monográfico que escribí, lo que solemos denominar como "el colesterol" realmente es un diverso conjunto de compuestos y partículas cuya concentración en sangre se analiza de diversas formas. Y su relación con la enfermedad cardiovascular es bastante más complicada de lo que se suele pensar, yendo más allá del típico "colesterol alto= riesgo", que es lo que nos suelen transmitir los anuncios de productos de dudosa utilidad (aprovecho para recomendarles leer los tres posts, si todavía no lo han hecho).

Pues bien, entre los diferentes enfoques que se han propuesto para intentar explicar esta compleja relación colesterol-enfermedad cardiovascular, hay uno que tuvo cierta notoriedad hace unos años, la influencia del LDL oxidado.



Tal y como se cuenta en revisiones como "Oxidized Low-Density Lipoprotein" (2010), la oxidación de LDL (que llamaremos Ox-LDL) es un proceso complejo en el que tanto la proteína como los lípidos de las lipoproteinas experimentan cambios oxidativos y forman productos complejos. Formalmente, Ox-LDL podría definirse como una partícula derivada del LDL sanguíneo que puede tener peróxidos o sus productos de degradación.

En la siguiente figura se pueden ver diferentes tipos de Ox-LDL generados a partir de un LDL "normal" (A):




Las sospechas sobre su relación con la enfermedad cardiovascular se generaron al observar en laboratorio que los ésteres de colesterol se formaban al unir macrófagos (células del sistema inmunitario que fagocitan cuerpos extraños) con lipoproteínas de baja densidad (LDL) oxidadas, pero no con lipoproteínas sin oxidar. Pueden leer sobre ello en estudios como Binding site on macrophages that mediates uptake and degradation of acetylated low density lipoprotein producing massive cholesterol deposition (1979)

Respecto a las teorías sobre los mecanismos que están detrás de este fenómeno, se cree que el Ox-LDL se infiltraría atravesando el endotelio e interaccionaría con los macrófagos, monocitos (un tipo de leucocitos que después se convierten en macrófagos) y otros compuestos, favoreciendo la aterosclerosis y la calcificación, como se representa en estas dos imágenes de la reciente minirevisión "Do oxidized lipoproteins cause atherosclerotic cardiovascular diseases?" (2017)



En lo que respecta a la perspectiva nutricional, durante los años en los que el interés por el tema era significativo se publicaron algunos estudios centrados en la posible influencia de los hábitos dietéticos en las concentraciones de Ox-LDL, como los siguientes:
Algunos de estos estudios sugerían que las dietas hipercalóricas o la ingesta de ciertos nutrientes, como las grasas poliinsaturadas (son más susceptibles de oxidarse que las saturadas o las monoinsaturadas)  o la fructosa, aumentaban el Ox-LDL. Pero también en otros casos con dietas bajas en calorías o con pocas grasas poliinsaturadas se llegaba a la misma conclusión. Además,  al analizar con detalle los estudios se podían encontrar grandes diferencias entre pacientes, como se contaba en el editorial  Apparent Paradox of Low-Fat “Healthy” Diets Increasing Plasma Levels of Oxidized Low-Density Lipoprotein and Lipoprotein(a) (2004).

También hubo estudios que concluyeron que la ingesta de grasas oxidadas (por ejemplo a partir de aceites vegetales reutilizados o sobrecalentados) o colesterol oxidado aumentaban la concentración de Ox-LDL en sangre.
Respecto a posibles estrategias para combatir su posible efecto negativo, se pensaba que los antioxidantes podían reducir la oxidación y, en consecuencia, la presencia del Ox-LDL y el riesgo de aterosclerosis. Pero los ensayos con suplementos  no han llegado a resultados positivos, como nos muestran los últimos metaanálisis:

Así que el tema se ha mantenido latente, sin generarse conocimiento especialmente relevante. Como las farmacéuticas no parecen especialmente interesadas en el tema, nos hemos tenido que conformar con algunos pocos estudios y noticias relacionadas aisladas de vez en cuando. Y poco más.

Pues bien, tal vez a partir de ahora se retomen todos estos planteamientos, ya que se ha publicado el primer metaanálisis sobre el tema. El trabajo ha analizado la relación entre Ox-LDL y la enfermedad cardiovascular y ha visto la luz hace tan solo unas semanas, "Association between circulating oxidized LDL and atherosclerotic cardiovascular disease: a meta-analysis of observational studies" (2017). Los autores han recopilado y analizado todos los estudios observacionales en los que se ha estudiado la asociación entre el Ox-LDL en sangre y la enfermedad cardiovascular aterosclerótica y finalmente han seleccionado 12 trabajos que cumplían los requisitos establecidos, procediendo a realizar la revisión.

Y han llegado a las siguientes conclusiones:

"Los resultados del análisis actual indican que un mayor nivel de Ox-LDL circulante está asociado con la enfermedad cardiovascular aterosclerótica, y esta asociación es sólida en todos los análisis de subgrupos (...) . 

Entre los 12 estudios sobre la relación entre Ox-LDL circulante y la enfermedad cardiovascular aterosclerótica, en 7 de ellos se encontró una asociación estadísticamente significativa , mientras que en los estudios restantes no se encontraron resultados significativos"

Este es el gráfico incluido en la publicación:


Es un resultado interesante, sin duda.

Esperemos que esta revisión sirva para promover la investigación sobre el tema, sobre todo profundizando en la relación entre Ox-LDL y la enfermedad cardiovascular, así como la influencia de los factores dietéticos y ambientales respecto a su presencia en nuestro cuerpo. Sobre todo por parte de los aceites vegetales ricos en rasas poliinsaturadas, los cuales consumimos en gran cantidad aunque tengan también otras cuestiones pendientes.

Habrá que estar atentos...

6 comentarios:

  1. Me encantan tus post (estoy leyendo tu último libro ahora mismo)...pero si de 12 estudios (observacionales, claro), en 5 (casi la mitad) no se encontró asociación estadística significativa ¿???? estamos como siempre, a esperar mejores estudios...la nutrición, ese gran enigma!!! arggg

    PD. perdón por la pregunta inoportuna, pero cuáles son los "yogures naturales" de verdad, no valen los que compramos en el supermercado?? hay que hacerlos uno mismo??

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    1. En 5 no era estadísticamente significativa, pero en 7 si y en todos tiende hacia el mismo lado.

      El yogur natural de supermercado claro que vale.

      Y gracias por tus comentarios y tu interés.

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    2. Gracias por las aclaraciones (menos mal por el yogur puff), ya creo que acabo de entender la última gráfica (incluso el test de heterogeneidad I2) y las dos líneas verticales que eran lo que me habían despistado

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  2. Centi, me podés ayudar con dos cosas por favor?
    Cacahuate (o maní como acá lo llamamos) el de cáscara, sin sal ni frito ni acabado ni nada, va bien? forma parte de los considerados frutos secos?. Y la cantidad q podríamos entender como apropiada (El tema de las cantidades es lo q más me cuesta, no hay en tu libro mayor aclaración al respecto.
    Y lo otro tema PATATA, ni frita ni pringles ni nada, así, hervida nomás. Va bien? en pocas cantidades está bien? El famoso tema/mito del almidón etc las han prohibido siempre en cualquier plan de adelgazamiento. Si te lo preguntaron mil veces me disculpo, la verdad q me sería de gran ayuda una respuesta concreta. SIEMPRE GRACIAS, sos un bueno!!

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    1. Los cacahuetes no son frutos secos, formalmente son legumbres. Así que son saludables, aquí tienes más info:
      http://loquedicelacienciaparadelgazar.blogspot.com.es/2013/11/los-frutos-secos-al-detalle-nutrientes.html
      No puedo decirte nada concreto de cantidades.
      La patata cocida o asada no tiene mucho que ver con chips o pringles, no es mala opción (aunque creo que hay alimentos mejores)

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