Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable

29 abr. 2014

Mega-estudio: El consumo de grasas en todo el mundo

Sin duda, se merece la calificación de espectacular el estudio que se acaba de publicar en el BMJ sobre el consumo de grasas en todo el mundo, liderado por los incansables investigadores de Harvard Micha y Mozaffarian. Me refiero a Global, regional, and national consumption levels of dietary fats and oils in 1990 and 2010: a systematic analysis including 266 country-specific nutrition surveys, una super-recopilación en la que se han integrado los datos de 266 países, recogidos con una separación de dos décadas (1990-2010), con objeto de conseguir tener una perspectiva global de la evolución de este macronutriente en los platos de todo el planeta.

El monumental trabajo está disponible libremente en este enlace, así que se pueden consultar los detalles fácilmente, pero si prefieren un resumen, a continuación les presento las conclusiones principales, organizadas de la siguiente forma:
  1. Se presentan los datos por tipo de grasa, saturadas, omega-6, omega-3 de pescado, omega-3 vegetal, colesterol y trans, en porcentaje respecto a la energía total ingerida.
  2. Los gráficos por regiones muestran datos del consumo de cada tipo de grasa con 20 años de diferencia: En 1990 (punto sombreado) y en 2010 (punto hueco).
  3. Los mapas por países muestran el consumo en 2010 por tramos y colores, siendo el color verde (del más oscuro al más claro) el correspondiente al rango adecuado y el amarillo o rojo al no adecuado, de acuerdo a las recomendaciones dietéticas oficiales.
Y estos son los datos:

24 abr. 2014

Los problemas de objetividad de los estudios financiados por la industria

Hace unos pocos años, el estudio Outcome Reporting Among Drug Trials Registered in ClinicalTrials.gov nos dio detalles de la conocida influencia de los financiadores en los resultados finales de los estudios. Como se resumió en sus conclusiones, las investigaciones sobre medicamentos financiadas por la industria farmacéutica tienen más tendencia a inclinarse por unos resultados positivos. No era la primera vez que se analizaba la cuestión, como se explica en este artículo o este otro, otros trabajos anteriores habían llegado a resultados similares.

22 abr. 2014

Sigue la "guerra" de estudios sobre la sal: Otro concluye que el rango de consumo de menos riesgo es el habitual


Los habituales de este blog recordarán los anteriores posts publicados sobre al sal, en los que se apreciaba con bastante claridad el debate científico existente, sobre todo en torno a las recomendaciones para su reducción más extrema. Leyendo todas las investigaciones más rigurosas y recientes es bastante evidente que tomamos cantidades significativas de sal, pero no está tan claro que reducirla a cantidades menores a unos cinco o seis gramos diarios (que es lo que se suele recomendar en los casos de mayor riesgo)  aporte beneficios. Les recomiendo leerlos detenidamente, porque podrán apreciar como el tema está calentito.

Y parece que va a seguir caldeado, porque se acaba de publicar en American Journal of Hypertension el meta-análisis Compared With Usual Sodium Intake, Low- and Excessive-Sodium Diets Are Associated With Increased Mortality:A Meta-Analysis, un estudio bastante especial y polémico. Los investigadores daneses que lo han realizado han querido comprobar cómo se relaciona la mortalidad cardiovascular con el consumo de sal por encima o por debajo de la "cantidad habitual" (el rango de consumo para el 90% de la población mundial), de acuerdo a los siguientes valores:

16 abr. 2014

Más estudios encuentran ventajas para diabéticos a dietas bajas en carbohidratos


Quizás sea debido a alguno de mis sesgos, pero últimamente me parece que se están publicando algunos ensayos que dan que pensar respecto a las directrices y recomendaciones dietéticas que se suelen seguir al tratar a las personas con diabetes tipo 2. Pero algún programa de intervención suspendido por sus escasos resultados y alguna reciente revisión  abriéndose a otras aproximaciones dietéticas, me llevan a pensar que debe haber algo más que mi propio sesgo. De hecho, como expliqué hace unos meses, las últimas recomendaciones de la American Diabetes Association (ADA) parecen confirmar que algo se mueve en la nutrición para los diabéticos.

Sea sesgo, sea realidad, les traigo un par de ejemplos más de estos aires de cambio.

14 abr. 2014

Breve resumen sobre el índice de masa corporal (IMC)

El siguiente texto es una traducción libre del artículo "A number that may not add up" publicado hoy mismo en Well, The New York Times.

"En julio de 1998, el National Institutes of Health (NHI) cambió lo que significa tener sobrepeso, definiéndolo como un índice de masa corporal (IMC) de 25 o mayor para los adultos. Hasta entonces el corte se había hecho en 28 para los hombres y 27 para las mujeres, y de repente unos 29 millones de estadounidenses que habían sido considerados normales pasaron a tener sobrepeso a pesar de que no habían ganado ni un kilo.

10 abr. 2014

Las legumbres ayudan a reducir el colesterol LDL

En la cocina, las ventajas de las judías, los garbanzos, los guisantes y las lentejas son evidenes. Son sabrosas y fáciles de preparar. Y desde el punto de vista nutricional, aunque algunos gurús se empeñan en criticarlas sin pruebas consistentes, las evidencias a su favor son claras, como vimos en este artículo anterior. Son nutritivas y se relacionan con beneficios para la salud una y otra vez.

Un nuevo estudio vuelve a mostrarnos su lado más positivo. Se trata de "Effect of dietary pulse intake on established therapeutic lipid targets for cardiovascular risk reduction: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials", un meta-análisis en el que se han seleccionado y analizado los mejores estudios de intervención que hayan comparado las diferencias en el colesterol de dos dietas isocalóricas, una con legumbres y otra sin ellas.

Y estos son los resultados, representados de forma visual en el gráfico que se incluye:

7 abr. 2014

Siguen sin aparecer evidencias contra los lácteos enteros

Una de las principales directrices que se da a las personas con riesgo cardiovascular es la de reducir las grasas saturadas. La leche y los lácteos no se libran de esta recomendación y la mayor parte de los pacientes en esta situación suelen estar condenados a tomar de por vida la leche desnatada.

Es cierto que los lácteos enteros aportan grasas saturadas y grasas trans, pero como expliqué en este post anterior, la composición de estos alimentos es compleja y sus efectos también. De hecho, como también conté en este otro artículo, los estudios observacionales encuentra una relación inversa entre el consumo de lácteos y la enfermedad cadiovascular. Y, como se concluyó en este meta-análisis, tampoco en los estudios de intervención (más fiables que los observacionales) se ha encontrado relación significativa entre ambos factores. Es decir, que las pruebas van por un lado y las directrices oficiales por otro.